El mundo ha evolucionado y con ello unas series de factores que, como consecuencia hacen que veamos todo diferente, así como también de concepciones que ha hecho que impiden que el hombre no se comunique o que escriba como antes lo hacia, por ejemplo los egipcios que escribían jeroglíficos para comunicarse. Siendo así que la escritura desde siglos atrás era concebida como el simple hecho de escribir de manera grafica lo que se quería decir, podían ser mediante imágenes o mediante signos. Luego a través del tiempo esta concepción fue cambiando y se ha tornado la escritura más que una imagen, un gráfico o un jeroglífico es un proceso cognitivo. Según Cassany (2007) “La escritura es una manifestación de la actividad lingüística humana, como la conversación, el monólogo o, a otro nivel, los códigos de gestos o el alfabeto Morse. Los escritos comparten los rasgos fundaméntales de la comunicación verbal,…” (p.24)
No obstante, la escritura es el lenguaje que el hombre utiliza para comunicarse también mediante ella se puede llegar a conocer como es la cultura de una población, ya que es está el reflejo de una persona, es por ello, que es necesario darle las herramientas necesarias a los niños desde que están en sus hogares para que ellos mismos sean formadores de este proceso, ya que no es en la escuela donde comenzamos a escribir si no en el hogar donde se comienza con ese proceso y la escuela va a ser aquella que ayudara a reforzar todo lo que un niño trae de su hogar.
Sumado a esto, la escritura debe considerarse un complejo proceso en el cual el individuo debe conocer y desarrollar ciertos procedimientos que le permitan construir un texto en forma adecuada. En este sentido, según Carlino y otros (2000) citado por Domínguez de Rivero coinciden que
El proceso de escritura debe desarrollarse en tres etapas bien definidas: la planificación, la redacción y la revisión. No obstante, es necesario que se cumpla con un paso inicial: la documentación. Ésta permitirá seleccionar material de diversas fuentes relacionadas con el tema a tratar
Asimismo, es importante tener una buena documentación para comenzar a escribir, ya que en este proceso la documentación es la base para un buen resultado.
De la misma forma, el niño comienza a adoptar mucho más hábito cuando entra a la escuela hasta llegar a la universidad. Es decir, el alumno pasa por muchos niveles cuando llega a la universidad. Curiosamente, que los profesores esperan de los alumnos adecuados niveles de comprensión y producción de textos y muchas veces se consiguen con lo contrario, alumnos con problemas gravísimos de producción de textos y con temores para redactar ensayos. Muchos de los estudiantes que llegan a las universidades con debilidades para escribir. En una investigación realizada por (Cerros, 1995, McCormick, 1997; Murray, 1987, Bono, 1998) citada por Romero (2000)
Se encuentra que los déficit más importantes, de los que llegan son, la deficiente comprensión de textos de corte académico, es decir de contenido conceptual categorial, y la composición de ensayos y artículos de carácter argumentativo, así mismo en sus trabajos de grado la dificultad para construir textos de carácter inferencial o conclusorio. Los estudiantes tienen serias dificultades para comprender un texto científico y graves problemas para organizar la información por escrito; poca facilidad para identificar ideas principales y ocultas en la información; problemas para argumentar, encontrar, organizar y seleccionar la información.
De la misma forma, para muchos estudiantes universitarios dar un resultado a un problema por escrito es frustrante, porque no saben como que escribir ni tampoco como comenzar. Aún cuando existen asignaturas que exigen a los estudiantes desarrollar sus destreza escritora, los estudiantes universitarios atraviesan a lo largo de su carrera diferentes obstáculos tanto psicológicos como cognitivos que les impide desarrollar su habilidad como escritores y que igualmente les impide superar sus debilidades.
En primer lugar, los estudiantes universitarios dan inicio a su carrera partiendo de diferentes estructuras cognitivas, los cuales son adquiridas en la educación básica, y que por múltiples razones, quizás no se hayan afianzado en los jóvenes, debido a la falta de significación para ellos. Al respecto, Romero (2000) expresa que existe una alta expectativa por parte de los profesores, con respecto a la compresión de texto y producción escrita por parte de los estudiantes al ingresar a la universidad.
En contraste, a la realidad es otra, y existen diferentes causas que generan esta situación. Cuando los jóvenes comienzan su carrera universitaria existe un choque entre una realidad y otra, el inicio de una etapa de estudios más madura, con un nivel de exigencias relativamente elevado y diferente, y la renuncia a un patrón de hábitos de estudios que acompañan su pubertad sumado a la inmadurez de carácter propio de la edad adolescente. Esta situación genera mucha ansiedad e inseguridad, propios del proceso de adaptación a la nueva realidad, y que el profesor universitario debe ayudar a superar, a través del estimulo positivo que lleve al estudiante a incrementar su capacidad inventiva, con miras a mejorar sus hábitos de escritura.
De igual manera, el profesor tiene la responsabilidad de detectar las debilidades iniciales de los jóvenes a fin de guiarlos a superar las fallas, y afianzar sus fortalezas, tratando de reforzarlas positivamente.
Por otra parte, cuando el estudiante universitario se enfrenta a miedos producidos por la poca preparación que éste tenga, tanto lingüística como técnica, es muy difícil que pueda plasmar, al menos la concepción que este tenga respecto a un tema en particular. La mayoría de los casos, los profesores evalúan la escritura con criterios que se escapan de la realidad del nivel que se enfrentan, y aun peor, pocos docentes ofrecen una guía precisa y explicita que oriente a los estudiantes durante su proceso escritural.
En concordancia con un articulo emitido por la Universidad de la Santísima Concepción de Chile (2005) concerniente a la aplicación de una pauta diseñada para evaluar informes académicos universitarios, revela que el estudiante universitario se afianza a la universidad cuando demuestra independencia al leer y demuestra tener competencias suficientes para escribir. Sin embargo, la falta de seguridad, la carencia de orientación y de conocimiento, impiden que el estudiante pueda desarrollar sus habilidades como escritor, debido a la ansiedad y temor de ser penalizados y de quizás, sentirse humillado al ser evaluado dentro de un ambiente poco flexible y sumamente crítico, el cual posee altas expectativas de lecto-escritura con respecto al nivel donde ellos se encuentren. Es por ello que es importante que el profesor universitario deteste esta serie de debilidades y ofrezca una orientación más acertada, a fin e guiar al estudiante a que incremente sus destrezas escritural, se sienta más seguro en lo que esta haciendo y sobrepongan sus propios miedos y obstáculos al escribir.
Ahora bien, existe otro factor que impide que los alumnos puedan desarrollar sus habilidades escritúrales y que van más allá de sus bases cognitivas y sus miedos o carencia de seguridad. Esto es la carencia de espíritu crítico frente a un tema determinado originado principalmente por la falta de interés hacia un tema en particular. Cuando se esta en la universidad, el estudiante debe cumplir con las asignaciones emitidas por el profesor generalmente orientadas a los temas requeridos por las materias que el estudiante esté cursando. Sin embargo, muchos estudiantes se muestran apáticos frente a la escritura por no poseer conocimientos frente a determinado tema, y por la ausencia de estímulo que se perciben con respecto al mismo. En aporte en relación a ello, Cisneros (2005) asevera que existen dificultades sumamente apremiantes en el caso de la escritura y la lectura dentro de la universidad; especialmente la escritura referente a este tema en particular, bien sea por aburrimiento, miedo e indiferencia. Como consecuencia de ellos muchos profesores utilizan estrategias centradas en la producción oral, la cual les facilita y estimula a los estudiantes la capacidad para expresar sus pensamientos y conocimientos frente a determinado tema llevándolos sin embargo a tener preferencia por la producción oral y discusión, que por la producción de textos académicos.
Es importante que el profesor tome un cuenta que debe existir un balance entre producción oral y la escrita, y que a pesar de ser útil la discusión en clases sobre los temas a desarrollar, ésta debe utilizarse como herramienta y estrategia para introducir el tema, combinándolo con otras estrategias para estimular al estudiante a incrementar y mejorar su capacidad escritural.
En resumidas cuentas, para nadie es un secreto que el estudiante universitario se ve enfrentado a diversos problemas de escritura a lo largo de su carrera, y que los mismos pueden ser detectados y corregidos tanto por parte del profesor, como del estudiante en sí, siendo este último el que más interés debería poseer en superar esta falla, dado a que es una de las partes involucradas directamente afectado por esta situación, aunque si bien esto es cierto, el profesor también tiene un compromiso social de contribuir y formar individuos preparados a nivel cultural, que poseen espíritu crítico, capaces de enfrentar cualquier situación que se les presente.
¡Presento muchas dificultades para escribir un ensayo! ¿Por qué si soy universitario?
2do Borrador
El mundo ha evolucionado y con ello unas series de factores que, como consecuencia hacen que se vea perciba todo diferente, así como también de concepciones que impiden que el hombre no se comunique o que escriba como antes lo hacia, por ejemplo los egipcios que escribían jeroglíficos para comunicarse. Siendo así que la escritura desde siglos atrás era concebida como el simple hecho de escribir de manera grafica lo que se quería decir, podían ser mediante imágenes o mediante signos. Luego a través del tiempo esta concepción fue cambiando y se ha tornado la escritura más que una imagen, un gráfico o un jeroglífico es un proceso cognitivo. Según Cassany (2007) “La escritura es una manifestación de la actividad lingüística humana, como la conversación, el monólogo o, a otro nivel, los códigos de gestos o el alfabeto Morse. Los escritos comparten los rasgos fundaméntales de la comunicación verbal,…” (p.24). Además, la escritura es el lenguaje que el hombre utiliza para comunicarse también mediante ella se puede llegar a conocer como es la cultura de una población, ya que es está el reflejo de una persona. Por el contrario, para los estudiantes universitarios la escritura es considerada un problema porque se les dificulta redactar o comprender un texto. De la misma forma para muchos estudiantes universitarios dar un resultado a un problema por escrito es frustrante, aún cuando existen asignaturas que exigen a los estudiantes desarrollar su destreza escritora, los estudiantes universitarios atraviesan a lo largo de su carrera diferentes obstáculos tanto cognitivos como psicológicos que les impiden desarrollar su habilidad como escritores y que igualmente les impiden superar sus debilidades.
En primer lugar, los estudiantes universitarios dan inicio a su carrera partiendo de diferentes estructuras cognitivas, los cuales son adquiridas en la educación básica, y que por múltiples razones, quizás no se hayan afianzado en los jóvenes, debido a la falta de significación para ellos. Al respecto, Romero (2000) expresa que existe una alta expectativa por parte de los profesores, con respecto a la compresión de texto y producción escrita por parte de los estudiantes al ingresar a la universidad.
En contraste, a la realidad es otra, y existen diferentes causas que generan esta situación. Cuando los jóvenes comienzan su carrera universitaria existe un choque entre una realidad y otra, el inicio de una etapa de estudios más madura, con un nivel de exigencias relativamente elevado y la renuncia a un patrón de hábitos de estudios que acompañan su pubertad sumado a la inmadurez de carácter propio de la edad adolescente. Sumado a esto, la concepción de la escritura que traen los alumnos del diversificado a la que se le presenta en la universidad es diferente, debido a que, en básica y diversificada la escritura es vista de una manera mecánica, donde el estudiante escribe pero no comprende el texto. En contrario, en la universidad la escritura se considera un complejo proceso en el cual el individuo debe conocer y desarrollar ciertos procedimientos que le permitan construir un texto en forma adecuada. En este sentido, según Carlino y otros (2000) citado por Domínguez de Rivero coinciden que
El proceso de escritura debe desarrollarse en tres etapas bien definidas: la planificación, la redacción y la revisión. No obstante, es necesario que se cumpla con un paso inicial: la documentación. Ésta permitirá seleccionar material de diversas fuentes relacionadas con el tema a tratar
Por un lado, es importante tener una buena documentación para comenzar a escribir, ya que en este proceso la documentación es la base para un buen resultado. Pero por otro, los estudiantes comienzan a escribir solo con el conocimiento que poseen del tema o lo hacen con la primera información que consigan. Es decir, existe carencia de información, porque el leer también es un factor que influye en este proceso, ya que a la mayoría de los estudiantes no les gusta leer.
Incluso, el profesor también juega un papel importante dentro de este proceso, porque éste tiene la responsabilidad de detectar las debilidades iniciales de los jóvenes a fin de guiarlos a superar las fallas, y afianzar sus fortalezas, tratando de reforzarlas positivamente. Puesto que, curiosamente, los profesores esperan de los alumnos adecuados niveles de comprensión y producción de textos y muchas veces se consiguen con lo contrario, alumnos con problemas gravísimos de producción de textos y con temores para redactar ensayos. Muchos de los estudiantes que llegan a las universidades con debilidades para escribir. En una investigación realizada por (Cerros, 1995, McCormick, 1997; Murray, 1987, Bono, 1998) citada por Romero (2000)
Se encuentra que los déficit más importantes, de los que llegan son, la deficiente comprensión de textos de corte académico, es decir de contenido conceptual categorial, y la composición de ensayos y artículos de carácter argumentativo, así mismo en sus trabajos de grado la dificultad para construir textos de carácter inferencial o conclusorio. Los estudiantes tienen serias dificultades para comprender un texto científico y graves problemas para organizar la información por escrito; poca facilidad para identificar ideas principales y ocultas en la información; problemas para argumentar, encontrar, organizar y seleccionar la información.
Por otra parte, cuando el estudiante universitario se enfrenta a miedos producidos por la poca preparación que éste tenga, tanto lingüística como técnica, es muy difícil que pueda plasmar, al menos la concepción que este tenga respecto a un tema en particular. La mayoría de los casos, los profesores evalúan la escritura con criterios que se escapan de la realidad del nivel que se enfrentan, y aun peor, pocos docentes ofrecen una guía precisa y explicita que oriente a los estudiantes durante su proceso escritural.
En concordancia con un articulo emitido por la Universidad de la Santísima Concepción de Chile (2005) concerniente a la aplicación de una pauta diseñada para evaluar informes académicos universitarios, revela que el estudiante universitario se afianza a la universidad cuando demuestra independencia al leer y demuestra tener competencias suficientes para escribir. Sin embargo, la falta de seguridad, la carencia de orientación y de conocimiento, impiden que el estudiante pueda desarrollar sus habilidades como escritor, debido a la ansiedad y temor de ser penalizados y de quizás, sentirse humillado al ser evaluado dentro de un ambiente poco flexible y sumamente crítico, el cual posee altas expectativas de lecto-escritura con respecto al nivel donde ellos se encuentren. Es por ello que es importante que el profesor universitario deteste esta serie de debilidades y ofrezca una orientación más acertada, a fin e guiar al estudiante a que incremente sus destrezas escritural, se sienta más seguro en lo que esta haciendo y sobrepongan sus propios miedos y obstáculos al escribir.
Ahora bien, existe otro factor que impide que los alumnos puedan desarrollar sus habilidades escritúrales y que van más allá de sus bases cognitivas y sus miedos o carencia de seguridad. Esto es la carencia de espíritu crítico frente a un tema determinado originado principalmente por la falta de interés hacia un tema en particular o también determinados factores psicológicos que afectan su desenvolvimiento. Cuando se esta en la universidad, el estudiante debe cumplir con las asignaciones emitidas por el profesor generalmente orientadas a los temas requeridos por las materias que el estudiante esté cursando. Sin embargo, muchos estudiantes se muestran apáticos frente a la escritura por no poseer conocimientos frente a determinado tema, y por la ausencia de estímulo que se perciben con respecto al mismo. En aporte en relación a ello, Cisneros (2005) asevera que existen dificultades sumamente apremiantes en el caso de la escritura y la lectura dentro de la universidad; especialmente la escritura referente a este tema en particular, bien sea por aburrimiento, miedo e indiferencia. Como consecuencia de ellos muchos profesores utilizan estrategias centradas en la producción oral, la cual les facilita y estimula a los estudiantes la capacidad para expresar sus pensamientos y conocimientos frente a determinado tema llevándolos sin embargo a tener preferencia por la producción oral y discusión, que por la producción de textos académicos.
Es importante que el profesor tome un cuenta que debe existir un balance entre producción oral y la escrita, y que a pesar de ser útil la discusión en clases sobre los temas a desarrollar, ésta debe utilizarse como herramienta y estrategia para introducir el tema, combinándolo con otras estrategias para estimular al estudiante a incrementar y mejorar su capacidad escritural.
En resumidas cuentas, para nadie es un secreto que el estudiante universitario se ve enfrentado a diversos problemas de escritura a lo largo de su carrera, y que los mismos pueden ser detectados y corregidos tanto por parte del profesor, como del estudiante en sí, siendo este último el que más interés debería poseer en superar esta falla, dado a que es una de las partes involucradas directamente afectado por esta situación, aunque si bien esto es cierto, el profesor también tiene un compromiso social de contribuir y formar individuos preparados a nivel cultural, que poseen espíritu crítico, capaces de enfrentar cualquier situación que se les presente.
¡Presento muchas dificultades para escribir un ensayo! ¿Por qué si soy universitario?
(3er borrador)
El mundo ha evolucionado y con ello unas series de factores que, como consecuencia, han traído consigo una serie de transformaciones mentales, el hombre tiene un nivel de percepción diferente, con la venida de las nuevas tecnologías, impidiendo que se comunique o escriba como antes lo hacia, por ejemplo los egipcios que escribían jeroglíficos para comunicarse. En tiempos remotos, la escritura era concebida como el simple hecho de escribir de manera gráfica lo que se quería decir, bien sea mediante imágenes o mediante signos, y era considerado un medio de comunicación y de permanencia histórica. Conforme el tiempo transcurre, esta concepción ha ido cambiando, y la escritura se ha tornado más que una imagen, un gráfico o un jeroglífico, en un proceso cognitivo. Según Cassany (2007), “La escritura es una manifestación de la actividad lingüística humana, como la conversación, el monólogo o, a otro nivel, los códigos de gestos o el alfabeto Morse. Los escritos comparten los rasgos fundaméntales de la comunicación verbal,…” (p.24). Además de ello, la escritura es el lenguaje que el hombre utiliza para comunicarse también mediante ella se puede llegar a conocer como es la cultura de una población, ya que es ésta el reflejo de una persona.
Por el contrario, para los estudiantes universitarios la escritura es considerada un problema porque se les dificulta redactar o comprender un texto. De la misma forma para algunos estudiantes universitarios dar un resultado a un problema por escrito tiende a ser frustrante, aún cuando existen asignaturas que les exige desarrollar su destreza escritora y que poseen requerimientos analíticos que se encuentran dentro de sus capacidades. Adicionalmente, los mismos atraviesan diferentes obstáculos a lo largo de su carrera tanto cognitivos como psicológicos que les impiden desarrollar su habilidad como escritores y que igualmente les dificulta superar sus debilidades. Tomando en cuenta lo antes expuesto, es necesario considerar y estudiar los factores que inciden en el desarrollo de la destreza escritora en los estudiantes universitarios a lo largo de su carrera universitaria.
En primer lugar, los estudiantes universitarios dan inicio a su carrera partiendo de diferentes estructuras cognitivas, las cuales son adquiridas en la educación básica, y que por múltiples razones, quizás no se hayan afianzado en los jóvenes, como consecuencia de la falta de significación para ellos. Al respecto, Romero (2000) expresa que existe una alta expectativa por parte de los profesores, con respecto a la compresión de texto y producción escrita por parte de los estudiantes al ingresar a la universidad.
En contraste, las circunstancias que se presentan son diferentes, y existen muchas causas que generan esta situación. Cuando los jóvenes comienzan su carrera universitaria existe un choque entre una realidad y otra. Por ejemplo, los estudiantes se enfrentan al inicio de una etapa de estudios más madura, con un nivel de exigencias relativamente elevado, teniendo a su vez que renunciar a un patrón de hábitos de estudios que le acompañan desde su pubertad. Sumado a esto, la concepción de la escritura que traen los alumnos del diversificado a la que se le presenta en la universidad es diferente, puesto que, en educación básica y diversificada la escritura es vista de una manera mecánica, donde se dan algunos casos en que el estudiante tiende a escribir pero presenta dificultad para comprender el texto. En contrario, en la universidad la escritura se considera un complejo proceso en el cual el individuo debe conocer y desarrollar ciertos procedimientos que le permitan construir un texto en forma adecuada. En este sentido, según Carlino y otros (2000) citado en Domínguez de Rivero coinciden que
El proceso de escritura debe desarrollarse en tres etapas bien definidas: la planificación, la redacción y la revisión. No obstante, es necesario que se cumpla con un paso inicial: la documentación. Ésta permitirá seleccionar material de diversas fuentes relacionadas con el tema a tratar (p.7)
Con respecto a lo antes citado, es importante tener una buena documentación para comenzar a escribir, ya que en este proceso la documentación es la base para un buen resultado. Sin embargo, algunos estudiantes comienzan a escribir sólo con el conocimiento que poseen del tema o lo hacen con la primera información que consigan. Esto se desprende de la posible carencia de información, dependiendo el caso, dada quizás a la falta de motivación o desconocimiento de la significación que pueda tener el hecho de investigar dentro de su crecimiento cultural.
Ahora bien, el profesor también juega un papel importante dentro de este proceso, porque éste tiene la responsabilidad de detectar las debilidades iniciales de los jóvenes a fin de guiarlos a superar las fallas, y afianzar sus fortalezas, tratando de reforzarlas positivamente. Particularmente, los profesores esperan de los alumnos adecuados niveles de comprensión y producción de textos y muchas veces se consiguen con lo contrario, alumnos con problemas gravísimos de producción de textos y con temores para redactar ensayos. Muchos de los estudiantes que llegan a las universidades con debilidades para escribir. En una investigación realizada por Cerros, McCormick, Murray, Bono, citada en Romero (2000)
…se encuentra que los déficit más importantes, de los que llegan son, la deficiente comprensión de textos de corte académico, es decir de contenido conceptual categorial, y la composición de ensayos y artículos de carácter argumentativo, así mismo en sus trabajos de grado la dificultad para construir textos de carácter inferencial o conclusorio. Los estudiantes tienen serias dificultades para comprender un texto científico y graves problemas para organizar la información por escrito; poca facilidad para identificar ideas principales y ocultas en la información; problemas para argumentar, encontrar, organizar y seleccionar la información. (p.1)
Por otra parte, cuando el estudiante universitario se enfrenta a miedos producidos por la poca preparación que éste tenga, tanto lingüística como técnica, es muy difícil que pueda plasmar, al menos la concepción que éste tenga respecto a un tema en particular. En la mayoría de los casos, los profesores evalúan la escritura con criterios que se escapan de la realidad del nivel que se enfrentan, y aún peor, pocos docentes ofrecen una guía precisa y explícita que oriente a los estudiantes durante su proceso escritural.
En concordancia, un artículo emitido en (Tapia ,Burdiles y Arancibia,2005) concerniente a la aplicación de una pauta diseñada para evaluar informes académicos universitarios, revela que el estudiante universitario se afianza a la universidad cuando demuestra independencia al leer y demuestra tener competencias suficientes para escribir. Sin embargo, la falta de seguridad, la carencia de orientación y de conocimiento, impiden que el estudiante pueda desarrollar sus habilidades como escritor, debido a la ansiedad y temor de ser penalizados y de quizás, sentirse humillado al ser evaluado dentro de un ambiente poco flexible y sumamente crítico, el cual posee altas expectativas de lecto-escritura con respecto al nivel donde ellos se encuentren. Es por ello que es importante que el profesor universitario detecte esta serie de debilidades y ofrezca una orientación más acertada, a fin de guiar al estudiante a incrementar sus destrezas escriturales.
Ahora bien, existe otro factor que impide que los alumnos puedan desarrollar sus habilidades escriturales y que van más allá de sus bases cognitivas y sus miedos o carencia de seguridad. Esto es la carencia de espíritu crítico frente a un tema determinado originado principalmente por la falta de interés hacia un tema en particular o también determinados factores psicológicos que afectan su desenvolvimiento. Cuando se está en la universidad, el estudiante debe cumplir con las asignaciones emitidas por el profesor, generalmente orientadas a los temas requeridos por las materias que el estudiante esté cursando; sin embargo, algunos estudiantes pueden mostrarse apáticos frente a la escritura por no poseer conocimientos frente a determinado tema, y por la ausencia de estímulo que se perciben con respecto al mismo. En relación a ello, Cisneros (2005) asevera que existen dificultades sumamente apremiantes en el caso de la escritura y la lectura dentro de la universidad; especialmente la escritura referente a este tema en particular, bien sea por aburrimiento, miedo e indiferencia. Como consecuencia, algunos profesores utilizan estrategias centradas en la producción oral, la cual les facilita y estimula a los estudiantes la capacidad para expresar sus pensamientos y conocimientos frente a determinado tema llevándolos quizá a tener preferencia por la producción oral y discusión, que por la producción de textos académicos.
Es importante que el profesor tome un cuenta que debe existir un balance entre producción oral y la escrita, y que a pesar de ser útil la discusión en clases sobre los temas a desarrollar, ésta debe utilizarse como herramienta y estrategia para introducir el tema, combinándolo con otras estrategias para estimular al estudiante a incrementar y mejorar su capacidad escritural.
En conclusión, para nadie es un secreto que el estudiante universitario se ve enfrentado a diversos problemas de escritura a lo largo de su carrera, generados por diferentes factores que inciden de manera directa o indirecta en la motivación que el mismo tenga para desarrollar su capacidad escritora. Al mismo tiempo, éste tipo de debilidades pueden ser detectadas y corregidas tanto por parte del profesor, como del estudiante en sí, siendo este último el que más interés debería poseer en superar esta falla, dado a que es una de las partes involucradas directamente afectado por esta situación. Hay que considerar que, aunque el profesor motive al estudiante y utilice estrategias acertadas para estimular a los estudiantes a que se desarrollen culturalmente; eso no garantiza que el estudiante lo haga, a menos que el mismo tenga el interés expreso de cultivarse. Aunque si bien esto es cierto, el profesor también tiene un compromiso social de contribuir y formar individuos preparados a nivel cultural, que poseen espíritu crítico, capaces de enfrentar cualquier situación que se les presente. Por esta razón, es importante que el docente tenga en cuenta cuales son los factores que afectan el buen desarrollo del estudiante, y que pueda guiarlo hacia el camino del futuro éxito profesional.
Tapia, M, Burdiles, G y Arancibia, B. Aplicación de una pauta diseñada para evaluar informes académicos universitarios. Rev. signos. [online]. 2003, vol.36, no.54 [citado 24 Febrero 2008], p.249-257. Disponible en la World Wide Web:http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-09342003005400009&lng=es&nrm=iso>. ISSN 0718-0934. [Consulta:2008, Enero 28].
Romero, F. (2006) La escritura en los universitarios [Revista en línea].Disponible: http://www.utp.edu.co/~chumanas/revistas/revistas/rev21/romero.htm [Consulta:2008, Enero 28].
Dominguez, M(2006) Habilidades escriturales aplicadas en la redacción de textos expositivos por los alumnos de Educación Integral del IPM José Manuel Siso Martínez [Revista en línea].Disponible: http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1317-58152006000100011&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1317-5815. [Consulta: 2008, Enero 28].
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